
De estar de acuerdo con expuesto a continuación, se solicita copiar y firmar la carta (nombre y actividad profesional), y, de ser posible hacerla circular con el fin de obtener mayor apoyo. Remitirla, con los nuevos datos, a revistadco@yahoo.com.mx.
Se requiere, además, formar una comisión de entrega de esta carta; comité que, posteriormente, sería núcleo de enlace entre la comunidad y los funcionarios.
La cita para entregar este manifiesto es el martes 29 de septiembre, a las 10:20 horas, afuera de la capilla que está en Francisco Sosa y Miguel Ángel de Quevedo, a una cuadra del Metro Miguel Ángel de Quevedo. Por supuesto, entre quienes asistan se decidirá la integración del comité de enlace.
La entregaremos en Conaculta y de inmediato la entregaremos en el INBA. Asimismo, la mandaremos por correo a los principales medios de difusión.
Atentamente…
Gustavo Emilio Rosales
C. Consuelo Sáizar Guerrero
Presidenta del Consejo Nacional para
C. Teresa Vicencio Álvarez
Directora General del Instituto Nacional de Bellas Artes
A la opinión pública
Presente
Sea este escrito un manifiesto de total inconformidad por parte del sector de la cultura coreográfica mexicana ante la desaparición obligada de Ballet Teatro del Espacio en condiciones que, al humillar a los artistas que se encuentran directamente involucrados en esta calamidad, resultan indignantes para todos los que sostenemos, desde los campos de la creación, la investigación, la crítica y la academia, los saberes y capitales simbólicos de la danza escénica de México.
Es de público conocimiento que esta importante compañía, baluarte del movimiento contemporáneo de nuestra danza escénica, desaparece por falta de apoyo económico y en la angustia de no saber cómo asegurar mínimamente la subsistencia de sus integrantes a corto plazo, mientras que la institución que usted encabeza ha resultado incapaz de ofrecer alternativas para dar continuidad a un colectivo que creó y resguarda unos de los acervos coreográficos más significativos de América Latina. Esta incapacidad raya con el desprecio, al ser ignoradas o minimizadas, por parte de la institución, las solicitudes de diálogo emitidas por los maestros Gladiola Orozco y Michel Descombey, fundadores, directores y coreógrafos de la compañía, que tuvieron como propósito evitar lo que hoy en la danza nacional se experimenta como una pérdida mayor.
Resulta evidente que los recortes presupuestales impuestos por el Gobierno a sectores constitutivos de lo que no dudamos en llamar la morada del Ser y de los horizontes del Ser de nuestra Nación (Salud, Educación, Arte y Cultura), no pueden hacerse pasar como principio de razón suficiente para justificar la aniquilación de Ballet Teatro del Espacio, pues para continuar su trabajo esta agrupación de treinta y cinco personas necesitaba únicamente el monto equivalente al salario mensual de cuatro directores de área en el escalafón correspondiente a Conaculta. Por tanto, en el uso del derecho ciudadano a opinar acerca del destino y ejercicio de nuestros impuestos, consideramos que es de mayor valía y trascendencia para el Estado mexicano (¿a cuántos políticos y administradores habría que enseñar que el concepto de Estado no es sinónimo de Gobierno?) la existencia de Ballet Teatro del Espacio y no la manutención de burócratas que, a juzgar por los insignificantes resultados de su administración son, a todas luces, prescindibles.
Ante este escenario, que anticipa pérdidas mayores para el sector del arte escénico, exigimos 1) atención inmediata a los representantes de Ballet Teatro del Espacio, en aras de conducir su crítica situación hacia el mejor destino posible, tomando en cuenta las peticiones de los artistas como meta principal de posibles acuerdos; 2) una toma de postura pública y precisa de parte de la institución hacia este problema; 3) una reunión en la que la institución aclare — a este comité de enlace y por medio de una exposición minuciosa de su proyecto de gestión del arte escénico — los procedimientos administrativos y paraderos conceptuales que orientan su labor burocrática; 4) el cese de recortes presupuestales, cierres y empobrecimiento de temporadas, y anulación de fuentes de trabajo que afectan medularmente el bios de las artes en general y el ecosistema del arte escénico, en específico; 5) un tono equitativo y claro, en que predomine el análisis y la voluntad de fomentar, antes que mutilar, en la atención que los representantes de su institución, como servidores públicos, están obligados a brindar a los sectores que con nuestra labor profesional justificamos su existencia.
Con la autoridad moral que nos otorga el hecho cotidiano y patente de ejercer nuestras profesiones en circunstancias cada vez más lesivas para protagonistas y destinatarios de las poéticas que hoy se encuentran en conflicto, reiteramos la expresión de nuestro rechazo rotundo a políticas desacertadas, que demeritan los sectores de
Quedamos en espera de su respuesta…
Gustavo Emilio Rosales, crítico e investigador, director de Revista DCO.
Cynthia Paris, bailarina, maestra y coreógrafa.
Daniel Nettel Hernanz, abogado.
Pedro González Castillo, fotógrafo.
Cora Flores, maestra, bailarina, coreógrafa y promotora cultural en
Tania Pérez-Salas, bailarina, coreógrafa y directora.
Moisés Silva Candia, reportero de la fuente cultural.
Leticia Alvarado Díaz, coreógrafa, directora.
Héctor M. Garay Aguilera, promotor cultural.
Manuel Márquez, bailarín, docente.
Abril Boliver, promotora cultural.
Héctor Sánchez, bailarín.
Marco Antonio Silva, coreógrafo, director.
Myrna de
Solange Lebourges, bailarina, escritora, traductora y maestra.
Emir Meza Medina, bailarín, actor y docente.
A. Catalina Mendoza González, docente.
Mirta Blostein, bailarina, coreógrafa, autora, maestra y especialista en campos de expresión corporal.
Jaime Soriano, director de DanzaNet.
Paola Aimée, coreógrafa y bailarina.
Humberto Caballero Pérez, fotógrafo.
Gabriel Morales Huerta, fotógrafo.

